Mala praxis

images (1)«Saludo al hombre que pasa por la vida siempre al servicio del prójimo, sin conocer el miedo, extraño a toda agresividad y a todo resentimiento. De este material están constituidos los grandes conductores morales que brindan consuelo a la humanidad en las miserias que ella misma crea». Albert Einstein

El hombre en su deambular por la corteza terrestre acciona y reacciona. Tiene conductas que se hacen parte de su vida. Come, duerme, bebe, camina, trabaja. También crece, cambia de aspecto, madura, envejece y finalmente muere. Ve convertirse una oruga en mariposa, ve transformarse un pimpollo en una rosa, y una semilla en un fruto. Es la “poiesis” aristotélica. Un proceso que no requiere un entrenamiento previo sino que desarrolla en el vivir, que se aprende caminando los senderos inextricables de ese maravilloso misterio que hemos denominado vida.

Pero para otras actividades, algunos se culturizan. Es decir, absorben las experiencias de otros, sus teorías y experiencias que les autorizan a dar respuestas para los problemas que les plantean otros seres. A esa «otredad» de la cual todos formamos parte.

Porque cada uno de nosotros somos el otro para el otro.

Y se adquieren entonces técnicas y conocimientos para ejercer esa praxis, que es distinta de la conducta [poiesis] porque preexiste una preparación especial para su aplicación. Una cultura, una filosofía de aprendizaje que faculta a algunos pocos a dar respuestas específicas a los muchos.

Médicos, odontólogos, abogados, economistas, filósofos, y demás profesionales que han adquirido esa cultura hacen praxis. También constructores, arquitectos, jugadores de futbol, rabinos, obispos o escritores. Y sin dudar los políticos, presidentes, ministros o jueces.

Todos hacen praxis. Se han preparado para ejecutarla. O al menos así corresponde. Y los muchos que acuden a ellos porque creen en sus capacidades para ejercer esa praxis, esperan sus respuestas. Que por otra parte, en el mundo capitalista que vivimos, no son respuestas sin cargo. Son remuneradas. A veces con exceso.

Y cuando las respuestas fallan, esto es que no dan una respuesta satisfactoria, producen lo que se denomina «mala praxis». Sea por incapacidad para adquirir los conocimientos necesarios, o en habiéndolos adquirido, se ejecutan con impericia. Que finalmente los perjudicados las condenan, reclaman su resarcimiento y exigen su exposición pública.
Nuestro país, Argentina, está transitando senderos socio-económicos altamente conflictivos, originados en respuestas desacertadas que los pocos [los gobernantes y la clase política en general] les dan a las preguntas que los muchos [los ciudadanos] les hacen. Y esto no es otra cosa que mala praxis.

Quienes dijeron tener cultura y filosofía adquirida para dar respuestas, no las han dado. Bien por no haber tenido las capacidades suficientes o bien por haber actuado con impericia. Y esa falta de respuestas adecuadas, además de avivar los conflictos, genera riesgos de vida. La gran cantidad de problemas cardíacos que surgieron en Argentina durante la crisis de 2001 es una prueba muy reciente de lo que significa una mala praxis.

Y de lo que estamos todos seguros es que nadie puede asumir el derecho de cercenar la vida de la otredad. Y con estas aventuras en las que los muchos están sumidos, se están ocasionando altos niveles de muerte.

Y como ya ha sido probado en todo el mundo la mala praxis entonces debe ser condenada y sus pacientes resarcidos. Que así sea.

Acerca de alfredospilzinger

Doctor in Economy (UBA), Doctor of Business Administration (Pacific Western University), Master in Economy (UBA), Certified Public Accountant (UBA) Certified Fraud Examiner (USA)post degree in philosophy, post degree in mathematics, specialization in public finances (UK), specialization in quantum physics.(UBA) Lord of Brownsel (UK)
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Una respuesta a Mala praxis

  1. Pablo Alvarez (CPA) dijo:

    Gracias Alfredo por el artículo enviado.

    Saludos cordiales.

    Pablo Alvarez H.

    CPA Auditores Consultores

    Socio

    Tel: (56 -02) 27602600 – (Anexo 652)

    Fax:(56-02) 27602601

    palvarez@cpachile.cl

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    Agustinas 641 Piso 5to

    8320193 Santiago – Chile

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